Greenpeace México y la Red en Defensa del Agua y el Territorio Maya To’one Ja’o’on pidieron frenar la contaminación relacionada con las granjas porcícolas en Yucatán, luego de un análisis realizado en agosto de 2026 que identificó indicadores de contaminación en 17 pozos y cenotes de distintas localidades del estado.
El llamado fue presentado el 20 de octubre de 2026 en Mérida, en el contexto de las denuncias acumuladas por comunidades mayas sobre el manejo de desechos orgánicos y sus posibles efectos en el acuífero, los cenotes, los ecosistemas y la salud de la población.
Muestras en siete localidades
El monitoreo incluyó sitios ubicados en Kinchil, Sitilpech, Motul, Chocholá, Molas, Celestún y San Antonio Tedzidz. Las organizaciones señalaron que las pruebas registraron materia orgánica, bacterias dañinas, exceso de nutrientes e indicadores fecales asociados con residuos porcinos.
También se reportaron concentraciones elevadas de nitratos en parte de las muestras, así como otros indicadores químicos relacionados con contaminación orgánica. La información disponible señala que las granjas porcícolas cercanas y las aguas residuales municipales son posibles fuentes de afectación, por lo que se requiere continuar con las investigaciones para determinar responsabilidades específicas.
Riesgo para el acuífero maya
La Península de Yucatán cuenta con un suelo kárstico y poroso que conecta con una extensa red de agua subterránea. Por esa característica, los desechos que se infiltran desde la superficie pueden alcanzar cenotes y mantos acuíferos que abastecen a comunidades y ecosistemas de la región.
Greenpeace sostuvo que la contaminación de las fuentes de agua dulce compromete el suministro para las comunidades, la estabilidad ambiental y el bienestar de las futuras generaciones. La organización también ha advertido que la expansión de las megagranjas genera grandes volúmenes de residuos y aumenta la presión sobre el acuífero maya.
Exigen vigilancia y acciones de las autoridades
Las comunidades y la organización ambientalista demandaron inspecciones efectivas, información pública sobre los procedimientos administrativos y un monitoreo independiente y periódico de pozos y cenotes. Además, solicitaron medidas para proteger los derechos de los pueblos mayas y detener nuevas instalaciones o ampliaciones mientras se evalúan sus impactos.
El llamado ocurre a un año de una denuncia popular presentada ante autoridades federales. Las organizaciones afirmaron que persisten pendientes y respuestas insuficientes, por lo que convocaron a la ciudadanía a respaldar acciones para exigir una mayor protección del agua y del territorio en Yucatán.
