Después de que Inglaterra remontara y venciera 2-1 a la República Democrática del Congo en el Mercedes‑Benz Stadium de Atlanta el 1 de julio de 2026, jugadores y aficionados corearon “Wonderwall” de Oasis en un momento que rápidamente se volvió viral.
La escena —en la que futbolistas como el capitán se pusieron en fila y cantaron con la grada— se ha repetido en estadios de Estados Unidos donde juega la selección, y medios internacionales la describen como una conexión emocional entre el equipo y su afición.
La adopción de la canción ha provocado un aumento de reproducciones en plataformas digitales y reacciones públicas de los hermanos Gallagher, que han comentado la ola de apoyo a la pieza clásica de 1995.
La tradición ha cobrado relevancia justo antes del partido de octavos de final contra México en la Ciudad de México; el enfrentamiento está programado para el 6 de julio de 2026 (fecha local y horarios sujetos a confirmación por los organizadores).
Más allá del valor simbólico, analistas y especialistas en cultura popular consideran que la sencillez y la familiaridad de “Wonderwall” la hacen ideal para ser coreada masivamente, una condición que explica su rápida adopción por parte de hinchas y jugadores en el torneo.
Lo ocurrido añade otra capa de historias alrededor del Mundial y pone a la canción de Oasis en el centro de la conversación pública mientras avanza la fase de eliminación directa.

