Por la tarde del 4 de julio, organizadores y cuerpos de emergencia ordenaron la evacuación del National Mall en Washington ante la inminente llegada de tormentas eléctricas. Miles de asistentes fueron instruidos a buscar refugio en edificios cercanos mientras equipos de seguridad evaluaban las condiciones para reanudar las actividades.
La medida impactó la programación de la jornada por el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos, incluida la ceremonia prevista en el Mall y el discurso presidencial anunciado para esa noche. Las autoridades señalaron que la seguridad del público y del personal es la prioridad y que cualquier modificación al cronograma será informada oficialmente.
Previo al desalojo se desplegaron medidas adicionales de atención a la salud y confort, como puntos de hidratación y personal médico, además de ajustes en los accesos y controles de seguridad. Algunas actividades de calle fueron canceladas o pospuestas ante la previsión de condiciones climáticas adversas.
El operativo provocó flujos de salida desde el Mall y mayor congestión en las vías aledañas. Se recomendó a las personas que planeaban asistir seguir las indicaciones del personal de emergencia y mantenerse atentas a las comunicaciones oficiales sobre la posible reanudación del evento y el estado del espectáculo de fuegos artificiales.
Las autoridades evaluarán más tarde si las condiciones permiten mantener el programa de la noche; esa decisión dependerá de la evolución del clima y de las garantías de seguridad para los asistentes y personal.

