En lo que va de 2026, personal de la Secretaría de Marina y de la Agencia Nacional de Aduanas de México ha asegurado 130 millones 69 mil 100 cigarros ilegales en la aduana del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). Los cargamentos, procedentes de distintos puntos de Asia, fueron camuflados como mercancías de otro tipo y habrían generado un daño fiscal estimado en 695 millones de pesos.
Los decomisos se realizaron mediante revisiones documentales, análisis de riesgo, tecnología de inspección no intrusiva e inspecciones físicas. Entre las mercancías utilizadas para ocultar los productos se identificaron palillos perfumados, equipo de audio y básculas electrónicas.
Los principales aseguramientos del año
Los meses con mayor número de unidades aseguradas fueron enero, con 60 millones 928 mil cigarros; febrero, con 25 millones 640 mil, y agosto, con 20 millones 831 mil 800. En los primeros nueve meses del año también se incautaron 180 toneladas de cajetillas en el aeropuerto capitalino.
El 21 de septiembre, las autoridades localizaron 2 millones 400 mil cigarros presuntamente apócrifos en un embarque procedente de Pekín, China. La carga estaba documentada como palillos perfumados o ambientadores de varillas y se distribuía en 200 cajas colocadas sobre nueve tarimas, con un peso total de 3 mil 983 kilogramos.
El 2 de septiembre fueron detectados otros dos cargamentos procedentes de Singapur, con 5 millones 438 mil 400 cigarros. La documentación los identificaba como bocinas y básculas eléctricas; el producto quedó bajo resguardo de las autoridades mientras se determinaba su situación jurídica.
Los cargamentos asegurados durante el año tienen origen o tránsito registrado en Corea del Sur, Japón, Tailandia, Singapur, Sri Lanka, Emiratos Árabes Unidos, China y Taiwán.
Impacto en la recaudación y la competencia
El comercio ilegal de cigarros afecta a las finanzas públicas porque evita el pago de aranceles, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, el Impuesto al Valor Agregado y otros costos relacionados con permisos sanitarios, etiquetado, trazabilidad y cumplimiento regulatorio.
Esta diferencia permite que los productos introducidos de manera irregular se ofrezcan a precios artificialmente bajos frente a los cigarros comercializados legalmente. Además, el contrabando distorsiona el comercio exterior y dificulta la supervisión de las mercancías que llegan al mercado mexicano.
Riesgos para la salud
Los cigarros apócrifos se elaboran fuera de los canales formales y no cuentan con certeza sobre su origen, composición o controles de fabricación. En algunos casos pueden incluir materiales utilizados para dar textura al producto, como madera, aserrín, pelusa o fibras textiles.
La exposición al humo del tabaco, legal o ilegal, está relacionada con enfermedades respiratorias y cardiovasculares, así como con distintos tipos de cáncer. En el caso de los productos apócrifos, la falta de control sobre sus componentes incrementa la incertidumbre sobre los riesgos adicionales para los consumidores.
Los aseguramientos en el AICM forman parte de los operativos de vigilancia y análisis de riesgo dirigidos a impedir que mercancías de procedencia ilícita ingresen al mercado nacional.
