La Alameda Central presenta una mayor presencia de comercio informal en sus pasillos interiores y zonas aledañas, donde se instalan vendedores con lonas, mesas improvisadas y mercancía sobre el piso.
Los puestos venden artículos alusivos al Mundial de Futbol 2026 —camisetas, banderas y accesorios— además de alimentos como elotes y esquites, y diversos recuerdos turísticos. La acumulación de puestos dificulta el tránsito y reduce la visibilidad de los comercios establecidos.
Recorridos de prensa constataron que algunos vendedores colocaron mesas y sillas en jardineras y junto a fuentes y monumentos, lo que ha generado quejas de visitantes y vecinos por la obstrucción y la congestión en las rutas peatonales.
Autoridades locales han realizado operativos y censos en fechas recientes con la intención de reordenar el comercio en el Centro Histórico; sin embargo, la llegada de turistas y la demanda vinculada al torneo han contribuido a la persistencia y expansión del ambulantaje.
Comerciantes y turistas consultados aseguran que la situación afecta la experiencia en el sitio emblemático y piden acciones sostenidas para garantizar el libre tránsito y la recuperación económica del Centro Histórico.

